El regalo de vivir en libertad.

Desde hace ya tiempo, pertenezco por circunstancias, y voluntad decidida, al ejercito de mambises de la manigua cibernética en que me ha tocado lidiar mi pelea; tengo la convicción manifiestamente decidida de aportar mi grano de arena a la libertad de Cuba. Soy de la opinión que lo importante no es ser un grano, sino coincidir con mis iguales en numero infinito para poder hacer playa; tengo claro que cada uno debe aportar lo que Dios le ha dado en Don en esta lucha por las libertades, que no la conseguirán iluminados por cuenta y riesgo, sino la suma y empuje de todos los que no se dejen amilanar por la desesperanza, y el cansancio. De ahí que allí esté, doquiera que haya un atril para denunciar, para despertar, para aunar... y pasan cosas.

He causado baja de algunos grupos de Facebook creados por sus administradores para combatir al castrismo. ¿La razón? tienen restricciones a la publicación libre de sus miembros. Me parece una tontería o una inocentada cuanto menos, que quienes tenemos conciencia de que hemos salido de la censura que nos asfixiaba en Cuba, tengamos que caer ahora en la "moderación" de la opinión, máxime cuando estamos en el mismo barco o cuanto menos, buscando el mismo destino.

He estado reflexionando, y visto lo visto, a algunos de mis hermanos el vivir en libertad no les ha enseñado mucho al parecer, y quiero intentar llevarles una idea que a mi juicio puede que no la hayan tenido en cuenta, pero que es por desgracia parte de las limitaciones que no puedo dejar de censurar a fin de ganar en claridad, y en civismo en quienes nada han aprendido de lo que significa la oportunidad que les ha dado el exilio de crecer, de prepararse para el día D; para cooperar con la reconstrucción de Cuba que más que económica, será moral y de conciencia cívica.

La libertad significa respeto por el que disiente, por el que opina lo contrario de ti. Y allí, en la disensión y la confrontación desde el respeto al otro está el juego democrático que hace crecer las sociedades; no hace falta que os despellejéis entre galgos o podencos como en las últimas elecciones; máxime cuando la mayoría no milita ni en un lado ni en otro. Tengo la convicción que los partidos políticos tienen adeptos y proponen candidatos; los ciudadanos no votan partidos, o no deberían hacerlo, votan proyectos políticos y una vez terminada la contienda, toca arrimar el hombro a todos; al vencedor ser indulgente, y al perdedor ser discrepante de lo que considere.

Pero el castrismo ha calado tanto en los cubanos; es normal, por desgracia nos ha tocado vivirlo desde la cuna, una vez que salen y en libertad, en vez de crecer en tolerancia y en el arte de la disensión, van arrollando como si se les fuera la vida en ello a todo el que se les atraviesa; como si la libertad fuese una autorización para deshacer, cuando la libertad no es más que el poder expresarse desde el respeto al que opina diferente, y escuchar.

De ahí que en muchos de los grupos de cubanos exiliados te encuentres vedada la publicación libre, lo justifican con razonamientos que no son creíbles más que por quien le interesa censurar o porque no han abandonado el mal hábito de ver en el que piensa diferente alguien a quien modular para prevalecer sobre él o para controlarlo por puro vicio "made in castrismo"

Creo que va siendo hora de que entre cubanos que buscan la libertad, en los grupos de RRSS donde se debaten estas cosas no hayan restricciones, no debe haberlas al menos si se busca la comunión que saldrá el día que podamos armonizar las diferentes sensibilidades de la causa de Cuba bajo un paraguas que a todos nos guarde de la negra lluvia castrista.

Si no nos acostumbramos al debate con el que no piensa de igual manera, si no aceptamos a quien es como tú pero piensa diferente, si no comprendemos y aprovechamos el enorme privilegio que tenemos de aprender de sociedades avanzadas el modo de vivir en libertad, será imposible cualquier proyecto de unidad o reconducir a quienes tanto van a necesitarnos en un futuro cercano; y no va a ser porque no queramos, sino porque básicamente si no aprendemos, luego no tendremos nada que enseñarles.

Y colorín colorado, a seguir con el trabajo. 








Comentarios

Entradas populares