Cubano-americanos.

Había una vez una madre pobre, que ante la imposibilidad de alimentar a su hijo, lo dio en adopción, lo quería para sí pero al tener por naturaleza el sentido del sacrificio, prefirió que creciese en un ambiente más seguro. Siempre albergó la esperanza de que un día, su hijo llegara a valorar el sentido de su sacrificio, y regresase a sus brazos amorosos, esos que tiempo atrás,  la urgencia de un tiempo difícil arrancó de ellos. Pero no, el niño que había llegado a un hogar donde la lumbre no se agotaba, donde el alimento no era una urgencia, y los caprichos, servidos cual petición a los Reyes Magos, pronto olvido a su madre; era de esperar, era un niño, y  la pobreza avergüenza.  Ella murió esperando su regreso, él vivió una vida de mentira.

Hay hoy en las RRSS por parte de la comunidad cubana exiliada, una explosión de contenidos  tan caóticos e incendiarios, como infantiles en una gran mayoría, acerca de las elecciones norteamericanas. Personas que nunca opinan más que de gatos, perros, y algún que otro cocodrilo llorón, hoy de una manera virulenta estallan a favor de una u otra posición; que si son galgos o podencos dicen mientras enarbolan criterios estereotipados que muchas veces ni comprenden pero que asumen porque en este mundo, la opinión hace mucho que dio paso a la charlatanería.

Mirándolo desde fuera, tal parece que Castro haya ordenado a los ex comunistas exiliados- o encubiertos-  que inicien la rebelión, como aquella de Orwell; entérense, la rebelión en EEUU sucedió hace ya siglos así que aquello de...Bestias de Irlanda, bestias de Inglaterra… como que no.

Resulta frustrante, porque mientras tanto, Cuba sigue su lenta agonía; comprendo que ser parte de una sociedad te hace asumir ciertas responsabilidades cívicas, y que una campaña electoral siempre moviliza, pero esos cubanoamericanos por mucho que les guste o no, nunca serán más que eso: cubano-americanos. Dos almas en un solo cuerpo, y tan lícito es exhibir una, como escuchar  la otra, y mientras las elecciones en EEUU son cada cuatro años, el drama de Cuba es diario, es urgente. 

Dice el refrán, es de bien nacidos, ser agradecidos. Todos aquellos que han olvidado su pasado, o que pretenden olvidarlo renunciando a acudir en el auxilio, de aquella que un día dejó que te marcharas para que crecieras en espacios de libertad, y de dignidad, ha quedado atrás; con otros hermanos que no han tenido tu suerte, y que claman, desde el dolor y la urgencia, a esa mitad tuya que debe escucharles, por decencia, por virtud.

A por Cuba, a llevarles nuestra solidaridad, nuestra experiencia vital, nuestro soporte; para que puedan alcanzar, en la casa de todos, la libertad y la prosperidad que hoy disfrutamos.
 
 

Comentarios

Entradas populares